miércoles, 7 de octubre de 2009

Las poetas puercas

Así se llaman, entre otras cosas, porque las componen, no en el aire, sino en las sábanas. Cuidado!!!: Castos de oídos y pensamiento, absténgase de seguir leyendo.

Existen. Son cuatro. Así se llaman entre ellas y se dejan llamar así sólo por algunos pocos. Soy uno de esos afortunados.

Las conocí cuando, por motivos meramente profesionales (y tal vez no debí hacer la aclaración, pues nomás daré qué pensar), caí en una cantina céntrica, de esas donde la música es de rokola, el piso es de cemento gastado y, al centro de la mesa de lámina Carta Blanca, sirven chicharrón en salsa verde.

Las une la inquebrantable promesa de llamarse por celular al estar con sus víctimas. Me explico: Con o sin aviso previo al galán, se las arreglan para marcar alguno de los teléfonos de ellas cuando, digamos, “el tigre intenta su mejor salto”. Enlazada la llamada, gritan, gimen; dicen eso que a algunos gusta y a nadie disgusta: “que mira nomás, nadie como tú”, “eres único, papito” y un largo (y siempre ensayado) etcétera.

Esas llamadas son la poesía que las une. Al menos, según dicen entre risotadas, de esta manera son tres quienes ganan del encuentro de dos: negocio redondo, pues.  

Alethia es la intelectual. Profesora de primaria siempre apoyando al sindicato. Siente fascinación por las plumas Mont Blanc, los lentes de gruesos cristales y las poses intelectuales. La barba a medio crecer y la mezcla tabaco-café-loción after shave la derrite.

De La Bikina, m m m m. Bueno, de ella solo sé que así le llaman por altiva. Tiene los labios gruesos y puede adivinársele un mejor ayer, cuando las estrías, la celulitis y la amargura no le llenaban el cuerpo y la mente.

De la Licha tampoco se mucho. Siempre se le recuerda por haber sido la de la idea de compartir poesía. Una llamada que hizo sin saberlo y, zaz. Creo que no es selectiva y agarra parejo sin importar profesión, edad o género.

La Josefa es la más perversa de todas. Los camioneros son su especialidad; es maestra en apagarse con tetraciclina de 500 mg cuanta infección ha contraído: “de la que me haya dado cuenta”, dice y ríe: “si tengo algún bicho en la sangre pos-inge su, todos moriremos…”

Si por la noche andas rumbo la Kimberly de Ramos (carretera libre Saltillo – Monterrey) y notas, en medio de la densa noche, algunas luces que no son sino la pantalla de un celular, debe ser la Josefa acompañada del Mike, un cabrón con piernas tan delgadas y cadera tan estrecha como la misma Josefa. (Y cobra él, según me dicen, lo mismo que ella: en gustos se rompen…).

Cuatro grandes amigas. Agua y aceite de a la luz del día, cómplices de en la obscuridad de la noche e intenciones.

La poetas puercas: así se llaman y dejan llamarse por algunos. Y yo soy uno de los afortunados.

 

 

--- en twitter: victorspena